Thursday, June 13, 2019

Madrid ha acogido durante el mes de junio la segunda edición del Summer School 2019, una acción financiada por EIT FOOD Global Food Venture Program y desarrollada por IMDEA Alimentación junto a la Universidad Autónoma de Madrid.

El Programa Global Food Venture tiene como finalidad promover ecosistemas y redes de innovación con actores clave de toda la cadena alimentaria europea, desde los productores hasta el consumidor final. Así mismo, trata de visibilizar al sector alimentario para educar a la sociedad europea mediante acciones como, por ejemplo, el Summer School para estudiantes de doctorado.

El programa educa a futuros emprendedores a través de cursos intensivos diseñados a medida y repartidos a lo largo de un periodo de entre 6 y 7 meses. Durante este tiempo, los estudiantes de doctorado pueden aprovechar los conocimientos y la experiencia de empresas e instituciones del sector agroalimentario que forman el consorcio del IET Food, así como de expertos, mentores e inversores internacionales en esta área de negocio.

Otro de los aspectos a destacar es que los estudiantes pueden trabajar inmersos en emplazamientos internacionales como Madrid, Lausanne o San Francisco, que han sido las sedes elegidas para esta segunda edición del Summer School. Además, el programa está totalmente financiado por EIT FOOD por lo que no supone ningún coste para los participantes.

La primera actividad del programa GFV de 2019, el Madrid Summer School, se ha llevado a cabo desde el 2 hasta el 12 de junio, suponiendo primera toma de contacto con el mundo del emprendimiento de los estudiantes PhD europeos seleccionados. Además, han sido diferentes espacios, que abanderan el apoyo la innovación y el emprendimiento como La Nave, Barrabés.biz o el Instituto de Empresa (IE), los que han dado cabida a esta acción.

El objetivo principal ha ido encaminado a que los científicos tomasen conciencia de cuáles son los retos actuales del sistema alimentario para idear posibles soluciones a partir de sus conocimientos científicos y tecnológicos. Y a su vez, para buscar también una salida comercial de estos nuevos productos o servicios que pudiera impactar en la sociedad.

En concreto, los estudiantes de esta segunda edición han recibido formación sobre emprendimiento para la generación de ideas de negocio a través del programa de mentoring impartido por Simon Gifford y Apoorv Bamba (Mashauri), que ha contado con la ayuda de la también experta Carla Tanas (fundadora de Future Agro Challenge). Han trabajado en equipo para desarrollar un business plan completo gracias a las sesiones de Dani Soriano (director del Centro de Emprendimiento e Innovación y Profesor Adjunto de Gestión Emprendedora del IE) y Peter Bryant (Profesor asistente del Área de Gestión Emprendedora del IE). Han podido escuchar la experiencia de emprendedores reales como Przemysław Żelazowski (fundador de Satagro PL), Emilio Sepúlveda (fundador de Natural Machines) o Antonio Delgado (fundador de Natac). Y, por si esto fuera poco, han tenido que defender sus ideas de negocio mediante pitches ante un jurado formado por la directora adjunta del Instituto Imdea Alimentación, Ana Ramírez de Molina; la directora del programa del EIT Food Rising Food Stars, Annick Verween; y la consultora especializada startups del sector agroalimentario de Universidad Técnica de Munich, Carmen Baur.

Por ello, la Universidad Autónoma de Madrid e-IMDEA Food no han querido perderse la oportunidad de formar parte de este ambicioso proyecto, que también reúne a otros socios como la Technical University of Munich, KU Leuven, ETH Zürich, University of Warsaw, Queen’s University of Belfast, University Degli Studi di Torino, Technnion Israel Institute of Technology o Ecole Polytechnique Federale de Lausanne.

El Programa Global Food Venture tiene como fin último el convertir a doctores en la próxima generación de líderes del sistema alimentario. Pero esta fue solo la primera fase del camino, ya que las ideas ganadoras continuaron  con su proyecto emprendedor en Lausanne en  julio. Allí, los estudiantes europeos seleccionados impulsaron sus habilidades empresariales y validaron su idea de negocio ante otros expertos e inversores. Ciencia y business, ¿nueva pareja de aliados para ecosistema alimentario?